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viernes, 23 de enero de 2009

Me maté por un yogur

Esta última semana he estado trabajando en la promoción de una famosa marca de yogures. Al combinar el binomio Yogures-Televisión, irremediablemente nos viene a la cabeza la imagen de José Coronado, ese galán cañí que comenzó su carrera como parteneire de Lina Morgan e Isabel Pantoja y al que podemos ver, enfundado en una chupa de cuero, cuando hay un pre estreno en la capital. Después del éxito del interesante thriller La Caja 507, la gente empezó a tomarse en serio su faceta de actor, aunque, como digo, más que por sus personajes en la gran pantalla será recordado por sus anuncios de yogures. Yo pensaba de después de una década tomando café de maquina en Periodistas, lo de ir al baño sería automático. Luego llegaron Código Fuego, Los Ochenta y RIS, esa suerte de CSI a la española. Con estas tres series, Coronado demostró que no hace falta tomar yogures para cagarla.

sábado, 12 de abril de 2008

GAFAS CON SABOR A TOMATE

Hacía tiempo que no escribía nada para la sección TVfobia pero hoy voy dedicar el post al nuevo programa de Telecinco Las gafas de Angelino antes de que decidan retirarlo de la parrilla, que imagino será pronto. Como ya comenté en el artículo de La Noria, esta cadena es experta en ofrecer sustitutos que son más de lo mismo, en anunciar unos vientos de cambio que se quedan en nada. Cuando, de manera precipitada, se despidió el Tomate muchos esperaban un nuevo formato para las tardes capaz de reenganchar a la audiencia perdida que optó por Se lo que hicisteis... o Fama, pero no ha sido así. Mismo decorado, mismos rótulos, mismas locuciones en los videos, misma presentadora... demasiadas similitudes. Incluso Angelino parece una versión reducida de Jorge Javier, cambiando sus ingenuos comentarios llenos de maldad por las todavía más crueles improvisaciones de su antecesor.

Asi será el futuro debate por el estado de la Nación

Angelino es un híbrido entre Jorge Javier y Fidel (de la serie Aída) que resulta igual de repelente que los niños que protagonizan las películas de Spielberg. Carmen Alcayde ya no luce solo escotes, sino también pantorrilla, y sigue empeñada en demostrar su poco arte bailando sevillanas. Un intento fallido de conseguir la buena química entre Patricia Conde y Ángel Martín, especialmente cuando (copiando al programa de La Sexta) leen titulares de prensa con la mancheta sobreimpresionada en pantalla y dan paso a videos de otros programas.

Plano medio según el libro de estilo de Telecinco, ¿para que respetar el aire por arriba?

Originalidad nula, guiones sosos, poco ritmo y falta total de entendimiento entre presentadores. El resultado final es casi tan malo como el propio nombre del programa y, con argumentos así, es fácil pronosticar que no llegarán muy lejos. Tampoco creo que nadie lamente el final de Las Gafas de Angelino, salvo quienes trabajen ahí y los profesores que tengan que soportar de nuevo al chaval.

miércoles, 26 de marzo de 2008

"Homenaje" a DAFT PUNK

Quienes me conocéis ya sabéis que soy un enamorado del diseño publicitario, de esos que cuando en televisión no hay nada interesante (casi siempre) hace zapping en busca de anuncios y enlaza una cadena con otra, pasando los minutos sin haber visto ningún programa o serie, solamente anuncios. En radio también presto bastante atención a las cuñas, me interesan sus jingles y sus diálogos, aunque reconozco que cada vez son más previsibles. Además, acostumbró a escuchar Radio 3 donde la publicidad brilla por su ausencia, pero una de las veces que fui infiel a esta emisora descubrí la nueva campaña de Telefónica Dúo. Al momento pensé “ya están buscando atraer a un público más joven utilizando música a lo Daft Punk” y, minutos después, no podía quitarme ese ritmillo de la cabeza. Como sucede con los pseudo androides franceses y sus estribillos altamente adictivos, la simplicidad invade tus neuronas hasta hacerte tararear de manera inconsciente. Esa misma noche presencie la versión televisiva del anuncio y reconozco que me pareció de lo más creativo, toda una demostración de efectividad con presupuesto cero.



Hablando con un amigo sobre el famoso “anuncio de las manos” me comentó que todavía no lo había visto y, gracias al Youtube (el mejor invento desde Scarlett Johansson), lo busqué en la web para conocer su opinión. Aparecieron infinidad de versiones y una de ellas era el videoclip de Harder, Better, Faster, Stronger de, como no, Daft Punk. Nos miramos y a ambos se nos quedó la misma cara que cuando descubres a tus padres en el salón de tu casa, la Noche de Reyes, con el Quimicefa en la mano. Decepción total.



No se como llamar a esto. ¿Una ligera inspiración?, ¿adaptación?, ¿un homenaje a lo Brian de Palma?, ¿plagio?... me quedo con “echarle morro”, sin más.

jueves, 31 de enero de 2008

Días de cortos

Terminamos mes de enero y eso significa que en breve llegarán los Oscars y su versión cañí, los Goyas. No ha sido precisamente una buena temporada en cuanto a títulos y ha estado más bien marcada por las huelgas y la polémica, en Hollywood con los guionistas y en España con el desprecio a los cortometrajistas (podéis echar un vistazo a lo que opina al respecto Nacho Vigalondo en la entrevista que le realicé pulsando aquí). Por eso, durante los próximos días voy a ir colgando algunos cortos que, a buen seguro, os harán más gratas vuestras horas en la oficina delante del ordenador mientras no mira el jefe. Comencemos con una idea sencilla, cortita (apenas tres minutos) y buen ejecutada: La Boda, de Jorge Naranjo.



... cuanto daño han hecho los concursos. Seguro que para elegir pareja juegan a Identity y para poner nombre a su primer churumbel, se la juegan a Cifras y Letras.

lunes, 21 de enero de 2008

El empacho de Corbacho

Estamos de lunes. Este fin de semana me reencontré con un amigo que lleva ya un tiempo luchando en ese mondo canibale, mondo salvaje que es la televisión y me dijo hace meses que no escribo nada sobre la pequeña pantalla en este blog. Razón no le falta y hay muchos temas que podría analizar en la sección de tvfobia, por eso hoy comenzaré con el espacio que emiten esta noche en Antena 3 Peta Zetas, que todo indica que no durará mucho y, si apuro un poco más, lo mismo lo han retirado de la parrilla.

Su nombre hace clara alusión a la imaginería ochentera y esos chirriantes caramelos que explotaban en la boca y, según una leyenda urbana, su combinación con Coca Cola podría ser mortal. Lo retro está de moda y ahora lo moderno es hablar del pezón gate de Sabrina Salerno en Nochevieja, aunque yo prefiero la web del amigo Viru para rememorar momentos de mi infancia. Esta nueva apuesta nocturna de Antena 3 tiene en el showman José Corbacho a su arma letal, el mismo que nos liberó del tedio en la gala de los Goya, pero que sufre la maldición del secundario. Me explicó.




Corbacho tiene una agilidad mental impresionante y una capacidad para improvisar que puede salvar hasta el guión más soso. Sin embargo, funciona mucho mejor de colaborador que de presentador. Su absoluto protagonismo resulta cargante, pero si administras su histrionismo en pequeñas dosis funciona mucho mejor. Sucede igual con Jay y Silent Bob en las películas de Kevin Smith. Cuando este dúo tiene su momento estelar en Clerks o Mallrats son desternillantes, pero en el film Jay y Silent Bob contraatacan resultan excesivos, forzados, cansinos... incluso deseas que desaparezcan de la pantalla y cedan más minutos al resto del reparto.
En Crónicas Marcianas Carlos Latre también funcionaba. Sus imitaciones eran lo más destacado de la última etapa del programa de Sardá, cuando se convirtió en una sucesión de gritos y pechos siliconados. El resto de incursiones televisivas de Latre como protagonista absoluto fueron insoportables.


Al igual que Latre, Corbacho es un gran imitador, pero además le supera en imaginación e ironía. Esto no justifica que durante más de una hora se pavoneé por el plató entre gritos histéricos, movimientos espasmódicos y americanas coloristas. Para rematar, su equipo de colaboradores no acompaña y están liderados por el deleznable Enrique del Pozo. El protagonista de la sci-fi cañí Las aventuras de Enrique y Ana se merece un post para él solito, pero será más adelante. De momento, se aceptan apuestas sobre el tiempo que durará Peta Zetas en antena.

lunes, 27 de agosto de 2007

NORIAS DANDO VUELTAS SOBRE SÍ MISMAS

El mismo perro con distinto collar. Telecinco, la cadena líder de la televisión nacional, es especialista en vendernos lo de siempre con un nombre diferente. Ya lo hizo con Salsa Rosa y Dolce Vita y ahora repite, en la misma franja, con La Noria, el alfa y el omega de la casposidad catódica. Un motivo más para no quedarse la noche del sábado en casa.

Quienes me conocéis ya sabéis lo duro que soy con este tipo de formatos, e incluso que he llegado a rechazar ofertas para trabajar en alguno de ellos a pesar de los suculentos sueldos, pero posiblemente este nuevo espacio sea el más esperpéntico, amarillista y vulgar de todos cuantos se han hecho. Precisamente, por concentrar lo peor de todo y cada uno de ellos (Está pasando, TNT, Aquí hay tomate, Hormigas blancas…) en un mismo formato. En resumen, un mastodóntico híbrido de cinco horas en directo que, más que a refrito, huele a fritanga de chiringuito playero.
En verano es frecuente abusar de la comida congelada pero no tener que cocinar, y eso es justamente lo que han hecho en Telecinco. Han abierto el congelador y han sacado a todos los que, merecidamente, estaban allí refugiados. Vamos, que Walt Disney se habrá quedado solito muerto de frío en su cámara frigorífica tras la espantada de Terelu, Urdaci, Calabuig y Diego Arrabal, a.k.a. "El Monaguillo" (en otro post explicaré de donde surge su apodo, pero no es por santo precisamente). Todos ellos bajo la batuta del perfecto maestro de ceremonias: Jordi “Scarface” González. Un experto en batacazos (Díselo a Jordi, La casa de tu vida 3) que, a este paso, va a acumular más fiascos que Máximo Pradera y Carolina Ferre juntos.

Vamos con las secciones, que sin duda es lo más decadente de La Noria. En un alarde de originalidad, todo comienza con un debate de colaboradores sobre temas de actualidad. Pero lo que ellos entienden por actualidad no son los juicios del 11-M (para eso ya está El Mundo) ni la Guerra de Irak (para eso ya está El País), sino la novia stripper de Paquirrín o la boda del padre de Jesulín de Ubrique. Noticias más propias de un programa de humor que de un informativo (esto no huele a TNT, A tu lado y demás, ¿verdad?) A modo de duelo medieval, da comienzo la sección más apasionante: Debate de las Dos Españas. El título lo dice todo, posturas ideológicas enfrenadas en una lucha encarnizada para ver quien grita más alto. La excusa perfecta para despertar viejos fantasmas del pasado y no mirar hacia el futuro. Así nos va.

Aunque para fantasmas (además de los colaboradores) la sección denominada Nostalgia. Se trata de una versión comprimida de Hormigas Blancas donde repasan los hechos ocurridos hace un año en la vida de personalidades (supuestamente) relevantes. Ellos hablando de La Campanario nosotros pendientes de si sale el "Chinese Democracy" de una vez. Como en todo programa de semejante calaña, no podía faltar la entrevista a un personaje de actualidad. Como estaban de estreno, tiraron la casa por la ventana contando con la presencia de los McCann, los padres de la desaparecida Madelaine. Lo último que quiero es mofarme del dolor de unos padres, pero creo que no soy el único que piensa que se está haciendo un circo televisivo semejante al protagonizado por Pepe Navarro con las niñas de Alcasser y ellos se están prestando. A lo mejor si en vez de irse de cena con los amigos y dejar a la niña sola en casa se hubiesen quedado cuidando de ella y viendo la televisión (aunque fuese La Noria) todo esto se habría evitado. No crítico el fondo, pero si las formas, y creo que muchos se están enriqueciendo a costa de comercializar con el dolor (debe ser que a Telecinco le salió muy rentable lo de la hija de Albano y quieren repetir estrategia).

Así concluyen cinco horas más difíciles de digerir que la versión extendida de "Novecento". Más pseudoperiodismo soez y sensacionalismo hiriente. Pan y circo para mentes narcotizadas. Y en toda la semana, no hay ni un solo minuto dedicado a la música, ni siquiera en la televisión pública. Esta debe ser la única noria en la que vomitas sin necesidad de subirte en ella.