sábado, 25 de octubre de 2008

Vuelvo a ser becario

Es muy habitual, sobre todo cuando coincides con gente que se dedica al mundillo audiovisual, que todas las conversaciones se inicien con la misma pregunta: "¿En qué andas metido?"... como dando por hecho que, independientemente del proyecto o la labor que desempeñes, seguro que estás liado en algo. A veces estás metido en varias cosas al mismo tiempo y, cuando tratas de explicarlo todo, resulta tan complejo (y aburrido) para el receptor que es innevitable que desconecte, aunque no aparte la mirada y, de vez en cuando, suelte expresiones tipo "que interesante", "que bueno", "suena bien"...
No se porqué he empezado a escribir contando esto, será que hace más de un mes que no posteo nada. Paso de hacer un ejercicio de autobombo y yomismismo, pero apenas he podido actualizar el blog por culpa de mi última aventura: la serie multimedia http://www.telecinco.es/becarios
Aquí va el último capítulo de mi cosecha "Goles son amores", la protagonista, seguro que os suena..

martes, 23 de septiembre de 2008

Indie con soul mezclado, no agitado

Primero se habló de Amy Winehouse y los más puristas no tardaron en pronunciarse. Su imagen pública y modus vivendi no eran los más adecuados para poner voz la nueva película de Bond, Jame Bond. Aprovechando la coyuntura, el padre de Beyoncé (que de esto sabe mucho) intentó colar a su barbie como nueva Chica Bond. Habría sido lo más fácil pero, si en la última entrega nos sorprendieron con la incorporación de Chris Cornell, ahora lo han vuelto hacer con Jack White acompañando a Alicia Keys. Jack y Alicia mezclados, no agitados, ponen banda sonora a Quantum of Solace.



El primer dúo en la historia de 007. Su título Another way to die es lo de menos… ¿qué más da si es Die another die, Tomorrow never die o cualquier otra frase molona que termine en Die?. La familia Broccoli sigue adaptándose a los nuevos tiempos y confía en el buen hacer de White, responsable de The White Stripes y The Racounters, de cuya mente han surgidos canciones imprescindibles en mi mp3 y en mis sesiones como Fell in love with a girl, Steady as she goes o la célebre Seven nation army. Este Another way to die no es comparable pero conserva ese toque extraño, elegante e incómodo a la vez, que caracteriza a las composiciones de Jack White. Valiente adquisición al catálogo de canciones del agente secreto, aunque mi favorita es (y creo que seguirá siendo por mucho tiempo) Live and let die de Paul McCartney and the Wings.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

…Y al tercer premio, resucitó

Ahora que los realizadores de vídeoclips roban protagonismo a los propios artistas y sus propuestas audiovisuales son cada vez más interesantes viene la MTV, años atrás enemiga de los convencionalismos, y concede tres premios a Britney Spears por un video que hemos visto 20 veces y no aporta absolutamente nada. Una pataleta de adolescente llorón en plan “soy rebelde porque el mundo me hizo así”. Un clip soso, sin gracia y que sólo sorprenderá a los mismos que alucinan con las películas de M. Night Shyamalan, han leído El niño del pijama de rayas, se hacen fotos con el móvil frente al espejo del baño y demás topicazos.

Pincha a BRITNEY para ver el video traducido a español

En realidad, estos premios a Britney Spears no son más que un intento de encauzar su decadente carrera. Después de agredir a periodistas, raparse el pelo a lo V de Vendetta, probar todas las drogas inventadas y por inventar, confesarse alérgica a la ropa interior, someter a su cuerpo a más cambios que Robert de Niro en Toro Salvaje, demostrar ser más peligrosa que Farruquito al volante y cuidar a su hijo peor que Michael Jackson, era el momento de que los americanos más paternalistas perdonasen sus excentricidades y reconociesen un talento que nunca existió. En una sociedad tan artificial y artificiera como la estadounidense no es de extrañar que una ex atleta cristiana, aspirante a Miss, que robaba dinero de las arcas del Estado y tiene una hija de 17 años embarazada, se haya convertido en la nueva esperanza de los republicanos más recalcitrantes. ¿Terminará Britney Spears siendo senadora o gobernadora?. Ni los guionistas de Padre de Familia lo habrían hecho mejor.

sábado, 6 de septiembre de 2008

Revolucionaria contradicción

Resulta anecdótico, por no decir contradictorio, que un personaje como el Che genere tantos ingresos. El icono de la rebeldía y del inconformismo, el enemigo de lo material, es una auténtica máquina de hacer dinero. Es una curiosa paradoja todos los billetes que se embolsa el sistema capitalista gracias al Che. Da igual donde pongas su rostro, que dará millones. Pude comprobarlo esta semana en el preestreno de su biopic dirigido por Steven Soderbergh, cineasta muy respetado por las reivindicables Sexo, mentiras y cintas de video o Full Frontal, pero que también sabe funcionar en taquilla (¿se atreverá con Ocean’s 14?). Entre los invitados, había más camisetas del Che que en un concierto de Celtas Cortos en las fiestas del PCE. Algunas clásicas y otras más cool, como la que lucía el presentador de El Buscador (a.ka. El tirantes).
Con el Che pasa como con Gardel, Evita Perón o Maradona (curiosamente todos argentinos), que aunque la gente no tenga ni idea de tangos, política o fútbol, hablan de ellos como si los conocieran de toda la vida. Son franquicias de las que se han hecho películas, musicales, ropa, complementos y hasta se han creado religiones con su nombre. Su sola presencia resulta rentable. Sin embargo, después de ver la película, creo que Soderbergh no se embarcó en este proyecto únicamente por dinero, sino porque fue seducido por el personaje. Rodada en 40 días, el director consigue reflejar precisamente eso, las contradicciones del Che. Un hombre que duda si ser médico o guerrillero. Que sufre asma y no cesa de fumar puros. Que abandona a su familia para defender la causa de un pueblo que no es el suyo. Que se siente más cómodo perdido en la selva que sentado en el despacho de un burócrata. No se que pensarán los portadores de camisetas, pero como retratista Soderbergh realiza un trabajo excepcional, a la espera de ver su continuación Guerrilla que, otra contradicción más, se rodó antes que la primera.

viernes, 29 de agosto de 2008

Hay un hombre en España que lo hace todo

Y no lo digo por mí, aunque este verano no he parado, como habréis podido imaginar al ver la fecha del último post. Se trata del personaje que aparece en este video. Es culturista, testigo de Jehová, profesor de chino mandarín, policía secreta, vigilante de seguridad, abogado y está embarazado de gemelos. Ni la letra de la canción de Astrud alcanza tanto nivel de bizarrismo। Sólo le ha faltado decir que es escandinavo y que inventó el Laser Disc.

lunes, 28 de julio de 2008

NO FUTURE FOR YOU

Con el tiempo, he aprendido a tragarme mis palabras con la misma pericia que un faquir hace lo propio con sus sables o Lucia Lapiedra (antes de llamarse Miriam Sánchez) con otras cosas. Lo digo porque fui de los que daba por hecho que Amy Winehouse se caería del cartel del Rock in Rio y sois muchos quienes me habéis recordado mi patinazo estos últimos días. De acuerdo, me equivoqué y hago el correspondiente propósito de enmienda, pero reiteró que Amy no cantó en el festival. Más bien se limitó a asistir, maullar cual gato de callejón y, por supuesto, cobrar. Si uno va a un concierto de la joven británica, va a escuchar esa voz negra que combina decadencia y elegancia. De eso, en Arganda no hubo nada.
En la otra mano lleva una Mahou de medio litro.
Del mismo modo, un concierto de Sex Pistols debe ser sinónimo de incorrección, ruido, mugre y furia. En su primera actuación en nuestro país tampoco hubo nada de eso. Su actuación en el Summercase sonó bien, limpia y correcta, todo lo contrario a ese mítico concierto en el Manchester de finales de los setenta, al que sólo acudieron 30 personas (entre ellas, los fundadores de Buzzcocks, New Order o Simply Red).
No entiendo porqué Johnny Rotten sigue subiéndose a los escenarios con 60 años y no fue fiel a sus principios de retirarse al cumplir los 30. Tampoco comparto que el grupo continúe devaluando su nombre tras la muerte del bajista Sid Vicious. Frases como No future for you no suenan igual en un escenario patrocinado por Movistar que en la Inglaterra post industrial del Thatcherismo. Sex Pistols ya no es el grupo que, sin apenas saber tocar, marcó un hito en la historia de la música con un único disco.
Ahora, este icono punk es una marca, una franquicia, como Starbucks, McDonalds, H&M y el resto de negocios que invaden la Gran Vía madrileña donde antes había cines y tiendas de discos. Cuando voy a un concierto de Amy quiero que suene bien y en uno de Sex Pistols quiero que suenen mal. Así es la música.

jueves, 17 de julio de 2008

NUEVAS CARAS, MISMAS INTENCIONES

Mulholland Drive es una película que me fascina y habré visto una decena de veces. Recuerdo la primera, en los cines Renoir de Plaza España, junto a un amigo Lynchiano confeso. A la salida, acompañados de una Guinness, pasamos largas horas comentando sus momentos más desconcertantes e, inevitablemente, la escena lésbica entre Laura Harring y Naomi Watts apareció en la conversación. Dos actrices, por entonces prácticamente desconocidas, con bellezas antagónicas. Una rubia frágil y de silueta estilizada frente a una morenaza de curvas prominentes. Sus carreras también han sido igual de dispares. Mientras Harring ha hecho mucho (incluso de parteneire de Van Damme) y poco bueno, Watts se ha convertido en la nueva novia de Hollywood, siguiendo la estela de Nicole Kidman o Charlize Theron.
The Ring, King Kong y ahora Funny Games, Naomi Watts es la reina del remake, esa tendencia a fotocopiar películas ya realizadas como solución a la crisis de ideas y las huelgas de guionistas. Especialmente curioso es el caso de Funny Games, dirigida por el propio Michael Haneke una década después y copiando plano por plano a su predecesora. Es inevitable preguntarse qué ha llevado a un cineasta tan outsider como Haneke a hacer algo así, actitud más propia de directores regidos por el lema “coge el dinero y corre”. Seguramente, querrá que la dura crítica que transmite en Funny Games llegué al mayor número de gente posible y Hollywood es el mejor escaparate para conseguirlo.
Con otros actores y nuevos decorados, el resto de la obra es un calco de lo que ya hiciera hace diez años, eso significa que la inquietante esencia del original permanece inalterable y su incómoda crítica a la violencia en los medios también, sólo que ahora podrá verse en las salas grandes, las de los centros comerciales, las mismas que colindan con restaurantes familiares y tiendas de ropa clónica, con su cartel junto al de Kung Fu Panda o la nueva de Narnia. Distinto escenario, pero las mismas intenciones. Ahora la pregunta es ¿merece la pena ver Funny Games si ya viste la versión de 1997?. Con la magnética presencia de Naomi Watts y la desoladora oferta del resto de salas, mi respuesta es afirmativa.