sábado, 1 de septiembre de 2007

SOY MARXISTA (CINEMATOGRÁFICAMENTE HABLANDO)

La última semana del mes de agosto es una de las peores para los periodistas. Entre el síndrome post vacacional y la escasez de acontecimientos en un verano que está dando sus últimos coletazos, los temas son estirados hasta lo inverosímil para cubrir los espacios informativos.
Este año no ha sido así, más bien ha pasado justo lo contrario. En estos siete días ha habido saturación de noticias, pero noticias sobre las que nunca te gustaría tener que escribir. La gran actriz Emma Penella, el prometedor futbolista Antonio Puerta, los controvertidos escritores Paco Umbral o José Luis de Vilallonga, y la artista Blanca Sánchez (de la que apenas se ha hablado y fue figura clave en la denominada “movida madrileña”) han muerto sucesivamente, como fichas de dominó cayendo en una diabólica jugada.

No voy a ser yo quien escriba sobre ellos. No les conocí y no creo que aporte nada que no se haya dicho ya en los medios. Pero cuando tantas pérdidas vienen seguidas, es inevitable que se eclipsen entre sí y no se valoren adecuadamente, que se olviden rápido, que se les reste importancia. El ejemplo más claro es el de Groucho Marx y Elvis Presley.
En mi modesta opinión, Julius Henry Marx (Groucho) ha sido el mejor humorista de todos los tiempos. El más rupturista, innovador, personal, ácido, desconcertante, imprevisible y genial. Una pieza clave en el paso del cine mudo al sonoro, con un estilo arrebatador que todavía sigue vigente, sin perder ni un ápice de su frescura. El peor de sus títulos en la etapa de la Paramount o la Metro (años 40) es más desternillante que el momento más inspirado de cualquier monologuista actual. En pleno siglo XXI seguimos haciendo chistes zafios sobre mujeres aparcando y, siete décadas antes, Groucho firmaba frases como “No deseo pertenecer a ningún club que acepte como socio a alguien como yo", “El matrimonio es la principal causa de divorcio”, “Hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero… pero cuestan tanto” o la archiconocido (que muchos se han autoatribuido) “¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?”. Eso es talento y, el que no le vea así, que siga riéndose con series como “American dad” o la versión española de “Matrimonio con hijos”.

Lejos de la gran pantalla, su vida personal no fue menos interesente. Hijo de inmigrantes alemanes, huyó de la guerra, debutó como cantante a los 15 años y se casó tres veces. Nada extraño siendo el autor de citas como “El matrimonio es una gran institución. Por supuesto, si te gusta vivir en una institución”.

En 19 de agosto de 1977 falleció a causa de una neumonía. Tres días antes había muerto Elvis Presley. El decadente final del Rey del Rock copaba todas las portadas y eclipsó totalmente la irreparable pérdida de Groucho Marx.
Como anécdota, su último cinematográfico fue en la película “Skidoo” (Otto Preminger, 1968), donde interpretó a Dios. Un dios de la comedia que nos dejó hace 30 años.

lunes, 27 de agosto de 2007

NORIAS DANDO VUELTAS SOBRE SÍ MISMAS

El mismo perro con distinto collar. Telecinco, la cadena líder de la televisión nacional, es especialista en vendernos lo de siempre con un nombre diferente. Ya lo hizo con Salsa Rosa y Dolce Vita y ahora repite, en la misma franja, con La Noria, el alfa y el omega de la casposidad catódica. Un motivo más para no quedarse la noche del sábado en casa.

Quienes me conocéis ya sabéis lo duro que soy con este tipo de formatos, e incluso que he llegado a rechazar ofertas para trabajar en alguno de ellos a pesar de los suculentos sueldos, pero posiblemente este nuevo espacio sea el más esperpéntico, amarillista y vulgar de todos cuantos se han hecho. Precisamente, por concentrar lo peor de todo y cada uno de ellos (Está pasando, TNT, Aquí hay tomate, Hormigas blancas…) en un mismo formato. En resumen, un mastodóntico híbrido de cinco horas en directo que, más que a refrito, huele a fritanga de chiringuito playero.
En verano es frecuente abusar de la comida congelada pero no tener que cocinar, y eso es justamente lo que han hecho en Telecinco. Han abierto el congelador y han sacado a todos los que, merecidamente, estaban allí refugiados. Vamos, que Walt Disney se habrá quedado solito muerto de frío en su cámara frigorífica tras la espantada de Terelu, Urdaci, Calabuig y Diego Arrabal, a.k.a. "El Monaguillo" (en otro post explicaré de donde surge su apodo, pero no es por santo precisamente). Todos ellos bajo la batuta del perfecto maestro de ceremonias: Jordi “Scarface” González. Un experto en batacazos (Díselo a Jordi, La casa de tu vida 3) que, a este paso, va a acumular más fiascos que Máximo Pradera y Carolina Ferre juntos.

Vamos con las secciones, que sin duda es lo más decadente de La Noria. En un alarde de originalidad, todo comienza con un debate de colaboradores sobre temas de actualidad. Pero lo que ellos entienden por actualidad no son los juicios del 11-M (para eso ya está El Mundo) ni la Guerra de Irak (para eso ya está El País), sino la novia stripper de Paquirrín o la boda del padre de Jesulín de Ubrique. Noticias más propias de un programa de humor que de un informativo (esto no huele a TNT, A tu lado y demás, ¿verdad?) A modo de duelo medieval, da comienzo la sección más apasionante: Debate de las Dos Españas. El título lo dice todo, posturas ideológicas enfrenadas en una lucha encarnizada para ver quien grita más alto. La excusa perfecta para despertar viejos fantasmas del pasado y no mirar hacia el futuro. Así nos va.

Aunque para fantasmas (además de los colaboradores) la sección denominada Nostalgia. Se trata de una versión comprimida de Hormigas Blancas donde repasan los hechos ocurridos hace un año en la vida de personalidades (supuestamente) relevantes. Ellos hablando de La Campanario nosotros pendientes de si sale el "Chinese Democracy" de una vez. Como en todo programa de semejante calaña, no podía faltar la entrevista a un personaje de actualidad. Como estaban de estreno, tiraron la casa por la ventana contando con la presencia de los McCann, los padres de la desaparecida Madelaine. Lo último que quiero es mofarme del dolor de unos padres, pero creo que no soy el único que piensa que se está haciendo un circo televisivo semejante al protagonizado por Pepe Navarro con las niñas de Alcasser y ellos se están prestando. A lo mejor si en vez de irse de cena con los amigos y dejar a la niña sola en casa se hubiesen quedado cuidando de ella y viendo la televisión (aunque fuese La Noria) todo esto se habría evitado. No crítico el fondo, pero si las formas, y creo que muchos se están enriqueciendo a costa de comercializar con el dolor (debe ser que a Telecinco le salió muy rentable lo de la hija de Albano y quieren repetir estrategia).

Así concluyen cinco horas más difíciles de digerir que la versión extendida de "Novecento". Más pseudoperiodismo soez y sensacionalismo hiriente. Pan y circo para mentes narcotizadas. Y en toda la semana, no hay ni un solo minuto dedicado a la música, ni siquiera en la televisión pública. Esta debe ser la única noria en la que vomitas sin necesidad de subirte en ella.

viernes, 24 de agosto de 2007

SONORAMA PART II: Sexo, morcillas y cintas en playback

Aquí regreso con la esperada (por el retraso, no por las expectativas creadas) segunda parte del Sonorama. El sábado comenzó a mediodía, momento ideal para degustar la suculenta gastronomía popular en un carrusel de panceta, chorizo y morcilla (viva el colesterol) hábilmente aderezados con un Ribera del Duero. Sin tiempo para hacer la digestión, marcho rumbo a las piscinas donde me reencuentro con la trouppe madrileña notablemente cansada. Unos porque no pudieron dormir en la tienda por el calor, otros porque buscaron calor en otra tienda y la mayoría porque la jornada del viernes fue muy larga. Un consejo, para disimular las caras resacosas, siempre puedes decir esa frase mítica de los Ramones “somebody put something in my drink”. A veces funciona (como cuando al llegar a casa tus papis te decían que olías a alcohol y decías que era por la colonia nueva, que era muy fuerte).

Al grano. Después de este momento de relax (don’t do it) tiempo de ver en directo a la última adquisición de La Incubadora Records: El Alpinista (no confundir con ese soporífero libro de Paulo Coelho). Su actuación fue breve y ante poco público, pero a todos les sorprendió su versión de “Un ramito de violetas”, que interpretó originalmente Cecilia y popularizó el fallecido Manzanita hace ya unos años. Pegadizos y muy poperos, gustarán a los seguidores de Lori Meyers, Cooper o Fiona May.
Con La Habitación Roja aumentó el goteo de gente, con una energía impropia a esas horas y muy implicados en canciones como “La edad de oro” y, sobre todo, “El eje del mal”, que fue el primer gran momento del día (y para algunos, incluso de todo el festival). Grey demostraron ser muy queridos por esas tierras, nunca les había visto en directo y me llevé una grata sorpresa. Riffs de guitarra muy rockeros, buenas letras y una batería femenina sobrada de actitud (especialmente en el tema “Que me perdones”). Un show con la chispa adecuada para lo que estaba por venir: Nacha Pop.

Una de las comidillas del festival era saber como estaba físicamente Antonio Vega, con comentarios de todo tipo. Algunas quinielas apostaban que no aguantaría el concierto entero, otras que ni siquiera saltaría al escenario y al final nada sucedió, aunque eso sí, de puntualidad inglesa, nada de nada. Con casi una hora de retraso apareció el ínclito Antonio Vega, uno de los mejores letristas del pop español ochentero, acompañado de su inseparable primo, más sobrado de salud pero también más escaso de talento. Poco más de 60 minutos pero con un repertorio correcto, que tuvo su cierre con la archiquemada “La chica de ayer” y su momento más álgido con “Lucha de gigantes” interpretada por el propio Antonio Vega. Habló poco, pero estuvo ingenioso en sus intervenciones. Casi no levantó la mirada del suelo, incluso un pipa tuvo que cambiarle la guitarra eléctrica por una española porque no tenía fuerzas ni para levantarla. Daba igual, Antonio cumplió y la gente así lo reconoció, especialmente los más talluditos que, cual cenicienta cualquiera, se marcharon en cuanto llegó la noche y se perdieron a Second. Mala elección, porque fue un concierto interesante de los murcianos. “On an island”, “Horas de humo” y “Her diary” destacaron en un setlist que tuvo en la versión del mítico “London Calling” de The Clash su broche de oro. Habrá que pasarse por las Fiestas de La Elipa dentro de unos días para volver a verles.
No voy a repetirme sobre Divine Comedy y Ladytron, pues ya lo comenté en el post anterior. Solamente añadir que, en mi opinión, el cierre del concierto de Divine Comedy con “Tonight we fly” fue lo mejor del Sonorama. Lástima que me perdiera un par de temas a la mitad del show para asistir a la rueda de prensa de Alaska, aunque escuchar a Olvido siempre es reconfortante. Esta vez fue más breve de lo habitual, tendría ganas de ver a Ladytron, pero debió hacerlo desde el backstage porque no aprecié su melena naranja entre los miles de personas que agitaron sus cabezas a ritmo de “Sugar”, “Blue Jeans”, “Destroy everything you touch” y, especialmente, “Playgirl”.
Me olvidaba de Atom Rhumba, pero uno es persona y aproveché el show de los bilbaínos para reponer fuerzas y comer algo. Esta vez no me di un chute de colesterol y opté por unos crepes que me sirvió muy gustosamente una argentina que había visto ya la noche anterior. No sería la última vez que nos vimos en el Sonorama, y hasta ahí puedo leer…
Eso sí, lo que escuché de fondo de Atom Rhumba me gustó y ya en la recta final se pusieron a improvisar con los instrumentos y el público aplaudió muy entregado. Ellos, en un alarde simpatía dijeron “si aplaudís esto, es que aplaudís cualquier cosa”. Eso es honestidad.
Respecto a sus compañeros de escenario, Cat People, simplemente geniales. Sonaron mejor que muchas bandas internacionales y, aunque la base rítmica recuerde sospechosamente a The Editors o Interpol, aportan frescura y calidad a la escena estatal. Incluso se atrevieron con el entrañable “I wanna be adored” que interpretaba sutilmente Ian Brown al frente de los Stones Roses allá por los 90, con los recuerdos que eso conlleva…

Hablando de recuerdos, dos de los gurús del pop patrio ya estaban sobre el escenario. Olvido y Nacho, Nacho y Olvido, Fangoria. De abanderados del punk a redescubridores del bacalao, el incombustible dúo se reinventa cual Madonna versión petarda. Eso sí, desde su excelente Naturaleza Muerta todos los temas están cortados por el mismo patrón, parece tratarse de un tríptico, y esas fueron las canciones que engrosaron el repertorio salvo honrosas excepciones como “Descongélate” (fue oírla y recordar ese magnífico videoclip rodado por Alberto Scciama, de visionado obligatorio).
Como sucedió con Dover, mucha controversia: Que sí hacen bacalao, que los samplers suenan a Camela, que si más que música de club parece música de los coches de coche… prejuicios a parte, la gente bailó desinhibida “Ni contigo ni sin ti”, recitó de memoria “No se que más”, “Criticar por criticar” o “Retorciendo palabras” y se sorprendió al ver a Alaska con guitarra en “Fantasmas”. A mi me sorprendió más que incluyesen “Interior de una nave espacial abandonada”, mi canción favorita de su penúltimo disco. Correspondiendo a su nueva estética, ambos vestían de blanco virginal, pero a los 20 minutos volvieron al negro riguroso (será porque dicen que el negro hace más delgado, o porque es un color más nocturno…). El que no dejó de gritar fue Spunky a los coros, tan estupendo como siempre.

Y como broche final del festival, actuación de un grupo sorpresa. Fue otra de las comidillas del día, con un abanico de propuestas a cual más delirante. Mando Diao, Interpol, incluso Oasis, Radiohead y Smashing Pumpkins. A los que dijeron eso si que debieron echarles algo en el vaso. Luego estaban los más razonables, que optaban por Grupo de Expertos Sol y Nieve, Triángulo de Amor Bizarro, Jet Lag, Vanexxa, Unfinished Sympathy… y un servidor que apostó fuerte por Nancys Rubias. Así fue, una copa que me gane. Era sencillo, porque las Nancys lideradas por el maridísimo de Alaska, Mario Vaquerizo, han compartido escenario en todos sus conciertos y un escaparate como Sonorama no iba a ser menos. Además, por cuestión de tiempo, es un grupo que no se tarda nada en montar el backline de sonido porque hacen playback.

Concluido su freak freak show, lluvia de fuegos artificiales, y peregrinación a las carpas o a las tiendas de campaña, dependiendo del cansancio y compañía de cada uno. Yo terminó por hoy, si has llegado hasta aquí es porque te aburres mucho en el curro o porque te arrepientes de no haber ido al Sonorama. En breve, más videos.

lunes, 20 de agosto de 2007

ENCUENTRO CON ENTIDADES MUSICALES EN ARANDA

Que duro es volver a la rutina cada lunes, y más aún después de una experiencia tan intensa como el Sonorama. Sería difícil definir esta décima edición con un adjetivo. Por un lado, ha sido el año de las versiones, con alguna tan memorable como el “Waves of Mutilation” de los Pixies interpretado por Jugoplastika, otras más curiosas como “Un ramito de violetas” a manos de El Alpinista y la más emotiva, el “London Calling” de The Clash a ritmo de Second, pocos minutos antes de dar paso a The Divine Comedy, los auténticos reyes del festival. Los irlandeses liderados por Neil Hannon cumplieron con su papel de grupo de culto, abriendo con su pegadizo “Die a Virgin” y cerrando con altas dosis de épica y romanticismo. Echa un vistazo en http://www.youtube.com/watch?v=QfoRPigNWRY
Ladytron tomaron el relevo y nadie se acordó los suecos Mando Diao en el preciso instante que sonaron hits como “Playgirl”, “Seventeen” o “Blue Jeans”. Las voces de Helen y Mira sonaron realmente bien, especialmente los coros. Aranda de Duero recordó por momentos a Blade Runner.
Playgirl sonando en Sonorama
http://www.youtube.com/watch?v=Rnxi58pdIDY
Para terminar con las bandas extranjeras, los galeses Ash. Es innegable que con la marcha de Charlotte han perdido pegada y que compositivamente están lejos de su mejor momento (pese a tener discos interesantes a reivindicar, como Meltdown), pero los asistentes que desafiamos al frío dimos rienda suelta a nuestro lado teenager y no paramos de hacer air guitar (algunos con mejor fortuna que otros).

Por el bando nacional, Xoel (Deluxe) estuvo acertado con repertorio centrado mayoritariamente en sus dos últimos discos, pero el mejor momento de la actuación fue sin duda su mítico “If think we’re to go wrong”, con el que muchos descubrimos a este inquieto gallego. Los locales Yani Como se presentaron por primera vez con cinco miembros a escena, destacando la presencia de Alma, pero sin perder la fuerza habitual de un power trio. Se notaba que jugaban en casa, pues parte del público recitaba de memoria los temas “Saltar” o “Arcade Fire”. Dover empezaron bastante fríos, pero la traca final fue suficiente para agradar al personal. Buena puesta en escena, con luces discotequeras y pasarela incluida, bailes sin prejuicios y una actitud antagónica a los inicios roqueros de estos madrileños. Renovarse o morir.
Pese a la controversia, sus clásicos “Serenade” y “Devil came to me” fueron ovacionados, y eso que
algunos fragmentos recordaban a Chimo Bayo.
Serenade, diez años después: http://www.youtube.com/watch?v=cPaTqk1keFU
Con Delorean había una asignatura pendiente. El año pasado fueron interrumpidos a mitad de concierto por los estrictos horarios y había ganas de volver a disfrutar de sus rápidas guitarras en tierras arandinas. No decepcionaron e hicieron meritos para haber tocado incluso en el escenario principal, donde estaban calentando motores Los Planetas.
Los granadinos fueron la actuación más masiva del viernes, con cerca de 12.000 personas para ver por tercera vez a la banda de Jota en Sonorama y comprobar que tal suenan sus experimentaciones flamencas en directo. Quienes me conocéis, ya sabéis que no soy especialmente fan de este grupo, pero reconozco que ofrecieron un show más que digno, más aún si comparo con otros conciertos suyos realmente lamentables (el del FIB 2002 rozó el bochorno). Muchos de sus hits se cayeron del repertorio para presentar su “Leyenda del espacio”, que Florent y Jota tocaron con más fuerza de lo habitual (antes parecía que tocaban sin ganas o con miedo escénico). Así concluyo la primera jornada de conciertos, en las carpas cayeron los últimos bailes de la noche con Dorian, pero el sonido no acompañó en exceso. El cansancio acumulado y las altas horas de la madrugada hicieron el resto.

FIN DE LA PRIMERA PARTE. Mañana completo la crónica con lo sucedido el sábado, sorpresa incluida.

viernes, 17 de agosto de 2007

DESTINO SONORAMA

Hasta el próximo lunes no habrá nuevas entradas en el blog por esta misma tarde parto rumbo al Sonorama, en Aranda de Duero (Burgos). A la vuelta, toda la información, videos y fotos sobre lo allí acontecido, con especial interés a los conciertos de Ladytron, Divine Comedy, Ash, Deluxe, Fangoria... Que paseis buen finde!

http://www.artdetroya.org/sonorama/