martes, 18 de septiembre de 2007

ROCKSTAR SYSTEM

Con motivo del lanzamiento en DVD de "Last days" (biopic de Kurt Cobain) y el inminente estreno de "I'm not there" (basada en la vida de Bob Dylan), la revista Primera Línea me ha encargado un artículo sobre la sociedad que conforman Cine y Rock. Aquí va un adelanto, el resto, próximamente en los quioscos.




HOLLYWOOD ROCKS!
El cine y el rock estaban condenados a entenderse. Primero fue Elvis con sus movimientos pélvicos, coreografías carcelarias y collares hawaianos de flores. Después unos autoparódicos Beattles, sentando las bases de la estética pop a las órdenes de Richard Lester. Pero la verdadera revolución llegó cuando Milos Forman retrató a Mozart como un díscolo punk rocker con mas excentricidades que Michael Jackson. Oliver Stone repetiría la misma fórmula para redescubrir a los Doors en la década de los noventa, provocando una injustificada invasión de recopilatorios que aún continúa. Vidas contadas en dos horas. Los biopics funcionan. Así lo demuestra el reciente éxito de Ray Charles en Ray, Johnny Cash en Walk the line (ambas con Oscar incluido) y, en menor medida, Kurt Cobain en Last Days.
La revisión de las dudas existenciales del líder de Nirvana, a cargo del irregular Gus Van Sant, dio el pistoletazo de salida a una colección de biopics impensables. Desde el incombustible Iggy Pop a la sugerente Debbie Harry, pasando por los gamberros Mötley Crue (con Tommy Lee a la cabeza) o los tediosos Milli Vanilli (seguro que en tus peores pesadillas están presentes sus trenzas y camisas violetas con hombreras). Preparate, porque las salas de cine van a llenarse de groupies pidiendo los bises.

Una de las propuestas más interesantes a priori es The Passengers, biopic basado en los primeros años de Iggy Pop al frente de los Stooges. Un retrato de la generación de los setenta en Detroit donde, a buen seguro, no escatimarán en drogas, maquillaje, ambigüedad sexual y rock, mucho rock. Se rumorea que en la fase inicial del proyecto, la iguana sexagenaria se quejó al saber que el hobbit Elijah Wood le daría vida en el celuloide, aunque no sabemos si se dio media vuelta bajándose los tejanos hasta los tobillos, como habitúa a hacer Iggy en señal de protesta. Curiosamente, otro de los rostros más populares de la saga de “El señor de los anillos”, Cate Blanchett, hará lo propio con el último ganador del premio Príncipe de Asturias, Bob Dylan, en I’m not there.

El autor de “Knockin’ at Heaven’s Doors” ya plantó a Joan Baez en los sesenta y, cosas del destino, ahora será encarnado por una mujer. El español Agustín Díaz Yanes ya intentó la misma jugada en su adaptación de “Alatriste”, aunque con peor suerte. Ver a Blanca Portillo en la piel del inquisidor Bocanegra infundía de todo menos miedo, pues era inevitable pensar que en cualquier momento aparecería Sole para soltarle una colleja. Son los riesgos del encasillamiento, y sino que pregunten a Corie Feldman, Audrey Tautou o cualquier miembro del reparto de Verano Azul.
Tal vez por este motivo, Kirsten Dunst quiere ser recordada para lo posteridad como algo más que la novia de Spiderman y se ha decidido a inmortalizar en la gran pantalla a Debbie Harry: ex conejita Playboy, musa de John Waters y líder del grupo Blondie. Todo un icono viviente del rock, al igual que Janis Joplin. Gospel according to Janis será el segundo biopic basado en la musa de Woodstock después de “The Rose”(1979). En aquella ocasión Bette Midler encarnó de forma convincente a la fallecida Rosa Negra y, en esta nueva revisión del mito, se pensó en la omnipresente Scarlett Johansson o Lindsay Lohan, esa gran diva de la banalidad. Si la juventud de Janis estuvo marcada por las drogas, el alcohol y otros excesos, la vida personal de Lohan no tiene nada que envidiar y la ex chica Disney está haciendo méritos para protagonizar su propio biopic junto a su compañera de juergas, Britney Spears. Si Walt levantase la cabeza y contemplara a semejantes trasnochadas se quedaría tal y como está: helado.
OTROS TÍTULOS

- CONTROL (Anton Corbjin). El afamado realizador de los videclips “Personal Jesus” (Depeche Mode) o “Heart-Shaped box” (Nirvana) debuta como cineasta en este biopic con nombre de preservativo basado en el malogrado Ian Curtis, con quien trabajó personalmente como fotógrafo. Sam Riley emula al líder de Joy Division, víctima de ataques epilépticos y convertido en un icono al ahorcarse con 23 años mientras escuchaba la canción “The idiot” de Iggy Pop.

-DEEP IN DREAM. Josh Harnett interpretá a Chet Barker. Trompetista cool, adicto a la heroína y fallecido en la más absoluta de las miserias a finales de los 80.

- THE DIRT. Biografía de los hard rockeros Mötley Crue contada por sus propios protagonistas Mick Mars y Tommy. Dirigida por Larry Charles, ingenioso guionista de la serie Seinfeld, el veterano actor Christopher Walken se vestirá de su compañero generacional Ozzy Osbourne y Val Kilmer hará lo propio con David Lee Roth.

lunes, 10 de septiembre de 2007

EL SÍNDROME DE DINO-GENES

Si hay algo que me gusta del mes del septiembre son los anuncios televisivos, con esos coleccionables bizarros que inundan de color los quioscos de nuestro barrio. Hemos visto desaparecer a los videojuegos del Spectrum, la revista Micromania, los cassettes con chistes de Arévalo o a las ingeniosas portadas de El Víbora, pero los coleccionables permanecen ahí, inalterables al paso del tiempo, con sus descomunales cartones, fascículos y accesorios.
Abanicos del mundo, cuentos de calleja, muñecas de porcelana, coches de bomberos a escala... todos ellos con una suculenta oferta de lanzamiento. Un gancho para los que sufren el síndrome de Diógenes, que consiste en acumular basura de forma desmesurada (como hace la directiva del Atlético de Madrid cada pretemporada).
Confieso que de pequeño yo también piqué con una de estas colecciones interminables. Se trataba de una sobre dinosaurios y en cada número incluían la pieza de un esqueleto de Tyranosaurus Rex que brillaba en la oscuridad (como triunfaban los fluorescentes en al generación de los 80). Mis padres dicen que antes de aprender a hablar ya sabía dibujar dinosaurios, siempre sentí una gran fascinación por estas criaturas, una fiebre que se vería aumentada con el estreno de Jurassic Park.

El éxito de la película de Steven Spielberg motivó el lanzamiento de este coleccionable y demás sucedáneos prehistóricos, incluso unas galletas con forma de triceratops y estegosaurios. Curiosamente, esta semana descubrí una versión mejorada y aumentada de esta colección, que se completa con un dinosaurio del tamaño de un niño de doce años. Como en aquella ocasión, pensé que este resurgir mediático de los grandes saurios que un día dominaron la tierra vendría precedido por algo, tal vez una nueva película o una serie de éxito en Estados Unidos, así que entré en imdb y descubrí una noticia más aterradora que el sonido de las pisadas de un T-Rex: ¡están preparando una secuela de Jurassic Park para 2008!.
Más info en http://www.imdb.com/title/tt0369610

El argumento no lo firmaría ni el Uwe Boll menos inspirado. Sin justificación alguna, los dinosaurios han renacido y el gobierno los está criando clandestinamente para convertirlos en perfectas máquinas de matar, con armaduras y munición incluidas. Armas de destrucción masiva con patas para defender los intereses del Imperio. El responsable de este disparatado guión es John Sayles, viejo conocido de la Factoría Corman (especialista en “animaladas”) que sigue viviendo de la gloria alcanzada con “Piranha” o “Alligator”. El reparto original (Sam Neill, Jeff Goldblum y Laura Dern) se ha ido sucediendo a lo largo de la saga, en función de sus necesidades económicas del momento. Goldblum se dejó ver en “El Mundo Perdido”, Sam Neill aceptó aparecer en la ridícula tercera entrega y, ahora, una desaprovechada y olvidada Laura Dern (que no levanta cabeza desde “Corazón Salvaje”) podría hacer lo propio en la cuarta parte a cambio de un puñado de dólares.
Esperemos que solo se quede en un rumor y no contribuya a hundir un poco más esta, ya de por sí, devaluada saga. Pero después de ver resurgir a Rocky, Indiana Jones o (próximamente) Rambo, todo es posible. De hecho, podrían juntar a todas estas viejas glorias y hacer una nueva película. Se me ocurre un título: Geriatric Park (Parque Geriátrico).

jueves, 6 de septiembre de 2007

WONDERFOOL COSMETICS este domingo en UN PLANETA DE TENTACIONES


El trío madrileño de electro-rock Wonderfool Cosmetics es uno de los candidatos a los premios MTV Music Awards. Antes del verano su guitarrista Christian y su cantante Ruth Díaz visitaron el programa para presentar su album debut y este domingo volveremos a hablar con Ruth sobre la actualidad del grupo que más nos ha hecho bailar en los últimos meses.
Como adelanto, un video de su single "Profound State", que personalmente me recuerda bastante por su estética a la serie "Nip Tuck" (la única que ha conseguido engancharme después de "A dos metros bajo tierra"). Buena culpa del resultado final la tiene su director Pedro Calleja, cinefago de pro que, entre otras muchas cosas, selecciona las películas que se proyectan en el Cinemad.
Recuerda, la cita con Wonderfool Cosmetics es este domingo 9 de septiembre a partir de las 23:00 en el 93.5 FM (Madrid), 91.5 FM (Toledo) y desde cualquier parte del mundo en www.radiotentacion.com

PD. Disculpas por la tardanza en actualizar el blog, la primera semana de septiembre siempre es complicada...

MAMÁ, ¿SOY RARO?

Seguro que Tim Burton formuló esta pregunta más de una vez a sus progenitores durante su infancia. Director prematura, a finales de los 80 debutaría en televisión firmando un episodio de la mítica serie "Alfred Hitchcock presenta", al que seguirían algunos trabajos para la Disney y su sorprendente debut Las aventuras de Pee Wee. Su caricaturesca revisión del género fantástico en Bitelchus, regida por unos parámetros estéticos propios presentes a lo largo de su dilatada carrera, hizo el resto. Las dos primeras entregas de Batman, el biopic de Ed Wood, el homenaje a la sci-fi más casposa en Mars Attacks!, la edulcorada Big Fish, el fallido remake de El planeta de los simios, su oscura revisión de Pinocho en Eduardo Manostijeras o su impagable aportación al género de la animación en Pesadilla antes de Navidad (que no es una marca de bolsos y complementos para pseudogóticas modernas que escuchan a HIM, como mucha gente cree) destacan en una carrera dedicada íntegramente a la fantasía.

Reivindicado por los eternos aspirantes a intelectuales, a sus 49 años Tim Burton es uno de los pocos artistas que camina cómodamente por el estrecho alambre que separa la independencia de la comercialidad sin caer a la red. Así lo demuestra el León de Oro que recibió el miércoles en el Festival de Cine de Venecia a manos de Johnny Depp, actor fetiche y Sancho Panza particular de este extravagante Quijote. Durante el acto, le preguntaron cuál era su obra favorita y el realizador respondió: "Me siento extrañamente cercano a todas, todas tienen un lugar en mi corazón". Buen regate.
Para los no iniciados, recomiendo el visionado de las adaptaciones de Poe realizadas por Roger Corman y las películas de los años 50 en las que participó Ray Harrihausen, la mejor forma de conocer las influencias que marcaron a Burton cuando apenas era un adolescente. Otra recomendación, el videoclip "Bones" del grupo de Las Vegas The Killers, aparte de ser el mejor tema de su segundo disco, es el primer videoclip dirigido por este inquietante cineasta.
Por último, para los que Burton les importe menos que cero, que busquen en Google fotos de su ex mujer Lisa Marie (especialmente un posado en la playa junto a Jeff Goldblum). Así comprenderán porqué en el famoso sketch de "La hora chanante" dicen que a Burton le gusta por igual el muslo y la pechuga.

sábado, 1 de septiembre de 2007

SOY MARXISTA (CINEMATOGRÁFICAMENTE HABLANDO)

La última semana del mes de agosto es una de las peores para los periodistas. Entre el síndrome post vacacional y la escasez de acontecimientos en un verano que está dando sus últimos coletazos, los temas son estirados hasta lo inverosímil para cubrir los espacios informativos.
Este año no ha sido así, más bien ha pasado justo lo contrario. En estos siete días ha habido saturación de noticias, pero noticias sobre las que nunca te gustaría tener que escribir. La gran actriz Emma Penella, el prometedor futbolista Antonio Puerta, los controvertidos escritores Paco Umbral o José Luis de Vilallonga, y la artista Blanca Sánchez (de la que apenas se ha hablado y fue figura clave en la denominada “movida madrileña”) han muerto sucesivamente, como fichas de dominó cayendo en una diabólica jugada.

No voy a ser yo quien escriba sobre ellos. No les conocí y no creo que aporte nada que no se haya dicho ya en los medios. Pero cuando tantas pérdidas vienen seguidas, es inevitable que se eclipsen entre sí y no se valoren adecuadamente, que se olviden rápido, que se les reste importancia. El ejemplo más claro es el de Groucho Marx y Elvis Presley.
En mi modesta opinión, Julius Henry Marx (Groucho) ha sido el mejor humorista de todos los tiempos. El más rupturista, innovador, personal, ácido, desconcertante, imprevisible y genial. Una pieza clave en el paso del cine mudo al sonoro, con un estilo arrebatador que todavía sigue vigente, sin perder ni un ápice de su frescura. El peor de sus títulos en la etapa de la Paramount o la Metro (años 40) es más desternillante que el momento más inspirado de cualquier monologuista actual. En pleno siglo XXI seguimos haciendo chistes zafios sobre mujeres aparcando y, siete décadas antes, Groucho firmaba frases como “No deseo pertenecer a ningún club que acepte como socio a alguien como yo", “El matrimonio es la principal causa de divorcio”, “Hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero… pero cuestan tanto” o la archiconocido (que muchos se han autoatribuido) “¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?”. Eso es talento y, el que no le vea así, que siga riéndose con series como “American dad” o la versión española de “Matrimonio con hijos”.

Lejos de la gran pantalla, su vida personal no fue menos interesente. Hijo de inmigrantes alemanes, huyó de la guerra, debutó como cantante a los 15 años y se casó tres veces. Nada extraño siendo el autor de citas como “El matrimonio es una gran institución. Por supuesto, si te gusta vivir en una institución”.

En 19 de agosto de 1977 falleció a causa de una neumonía. Tres días antes había muerto Elvis Presley. El decadente final del Rey del Rock copaba todas las portadas y eclipsó totalmente la irreparable pérdida de Groucho Marx.
Como anécdota, su último cinematográfico fue en la película “Skidoo” (Otto Preminger, 1968), donde interpretó a Dios. Un dios de la comedia que nos dejó hace 30 años.

lunes, 27 de agosto de 2007

NORIAS DANDO VUELTAS SOBRE SÍ MISMAS

El mismo perro con distinto collar. Telecinco, la cadena líder de la televisión nacional, es especialista en vendernos lo de siempre con un nombre diferente. Ya lo hizo con Salsa Rosa y Dolce Vita y ahora repite, en la misma franja, con La Noria, el alfa y el omega de la casposidad catódica. Un motivo más para no quedarse la noche del sábado en casa.

Quienes me conocéis ya sabéis lo duro que soy con este tipo de formatos, e incluso que he llegado a rechazar ofertas para trabajar en alguno de ellos a pesar de los suculentos sueldos, pero posiblemente este nuevo espacio sea el más esperpéntico, amarillista y vulgar de todos cuantos se han hecho. Precisamente, por concentrar lo peor de todo y cada uno de ellos (Está pasando, TNT, Aquí hay tomate, Hormigas blancas…) en un mismo formato. En resumen, un mastodóntico híbrido de cinco horas en directo que, más que a refrito, huele a fritanga de chiringuito playero.
En verano es frecuente abusar de la comida congelada pero no tener que cocinar, y eso es justamente lo que han hecho en Telecinco. Han abierto el congelador y han sacado a todos los que, merecidamente, estaban allí refugiados. Vamos, que Walt Disney se habrá quedado solito muerto de frío en su cámara frigorífica tras la espantada de Terelu, Urdaci, Calabuig y Diego Arrabal, a.k.a. "El Monaguillo" (en otro post explicaré de donde surge su apodo, pero no es por santo precisamente). Todos ellos bajo la batuta del perfecto maestro de ceremonias: Jordi “Scarface” González. Un experto en batacazos (Díselo a Jordi, La casa de tu vida 3) que, a este paso, va a acumular más fiascos que Máximo Pradera y Carolina Ferre juntos.

Vamos con las secciones, que sin duda es lo más decadente de La Noria. En un alarde de originalidad, todo comienza con un debate de colaboradores sobre temas de actualidad. Pero lo que ellos entienden por actualidad no son los juicios del 11-M (para eso ya está El Mundo) ni la Guerra de Irak (para eso ya está El País), sino la novia stripper de Paquirrín o la boda del padre de Jesulín de Ubrique. Noticias más propias de un programa de humor que de un informativo (esto no huele a TNT, A tu lado y demás, ¿verdad?) A modo de duelo medieval, da comienzo la sección más apasionante: Debate de las Dos Españas. El título lo dice todo, posturas ideológicas enfrenadas en una lucha encarnizada para ver quien grita más alto. La excusa perfecta para despertar viejos fantasmas del pasado y no mirar hacia el futuro. Así nos va.

Aunque para fantasmas (además de los colaboradores) la sección denominada Nostalgia. Se trata de una versión comprimida de Hormigas Blancas donde repasan los hechos ocurridos hace un año en la vida de personalidades (supuestamente) relevantes. Ellos hablando de La Campanario nosotros pendientes de si sale el "Chinese Democracy" de una vez. Como en todo programa de semejante calaña, no podía faltar la entrevista a un personaje de actualidad. Como estaban de estreno, tiraron la casa por la ventana contando con la presencia de los McCann, los padres de la desaparecida Madelaine. Lo último que quiero es mofarme del dolor de unos padres, pero creo que no soy el único que piensa que se está haciendo un circo televisivo semejante al protagonizado por Pepe Navarro con las niñas de Alcasser y ellos se están prestando. A lo mejor si en vez de irse de cena con los amigos y dejar a la niña sola en casa se hubiesen quedado cuidando de ella y viendo la televisión (aunque fuese La Noria) todo esto se habría evitado. No crítico el fondo, pero si las formas, y creo que muchos se están enriqueciendo a costa de comercializar con el dolor (debe ser que a Telecinco le salió muy rentable lo de la hija de Albano y quieren repetir estrategia).

Así concluyen cinco horas más difíciles de digerir que la versión extendida de "Novecento". Más pseudoperiodismo soez y sensacionalismo hiriente. Pan y circo para mentes narcotizadas. Y en toda la semana, no hay ni un solo minuto dedicado a la música, ni siquiera en la televisión pública. Esta debe ser la única noria en la que vomitas sin necesidad de subirte en ella.

viernes, 24 de agosto de 2007

SONORAMA PART II: Sexo, morcillas y cintas en playback

Aquí regreso con la esperada (por el retraso, no por las expectativas creadas) segunda parte del Sonorama. El sábado comenzó a mediodía, momento ideal para degustar la suculenta gastronomía popular en un carrusel de panceta, chorizo y morcilla (viva el colesterol) hábilmente aderezados con un Ribera del Duero. Sin tiempo para hacer la digestión, marcho rumbo a las piscinas donde me reencuentro con la trouppe madrileña notablemente cansada. Unos porque no pudieron dormir en la tienda por el calor, otros porque buscaron calor en otra tienda y la mayoría porque la jornada del viernes fue muy larga. Un consejo, para disimular las caras resacosas, siempre puedes decir esa frase mítica de los Ramones “somebody put something in my drink”. A veces funciona (como cuando al llegar a casa tus papis te decían que olías a alcohol y decías que era por la colonia nueva, que era muy fuerte).

Al grano. Después de este momento de relax (don’t do it) tiempo de ver en directo a la última adquisición de La Incubadora Records: El Alpinista (no confundir con ese soporífero libro de Paulo Coelho). Su actuación fue breve y ante poco público, pero a todos les sorprendió su versión de “Un ramito de violetas”, que interpretó originalmente Cecilia y popularizó el fallecido Manzanita hace ya unos años. Pegadizos y muy poperos, gustarán a los seguidores de Lori Meyers, Cooper o Fiona May.
Con La Habitación Roja aumentó el goteo de gente, con una energía impropia a esas horas y muy implicados en canciones como “La edad de oro” y, sobre todo, “El eje del mal”, que fue el primer gran momento del día (y para algunos, incluso de todo el festival). Grey demostraron ser muy queridos por esas tierras, nunca les había visto en directo y me llevé una grata sorpresa. Riffs de guitarra muy rockeros, buenas letras y una batería femenina sobrada de actitud (especialmente en el tema “Que me perdones”). Un show con la chispa adecuada para lo que estaba por venir: Nacha Pop.

Una de las comidillas del festival era saber como estaba físicamente Antonio Vega, con comentarios de todo tipo. Algunas quinielas apostaban que no aguantaría el concierto entero, otras que ni siquiera saltaría al escenario y al final nada sucedió, aunque eso sí, de puntualidad inglesa, nada de nada. Con casi una hora de retraso apareció el ínclito Antonio Vega, uno de los mejores letristas del pop español ochentero, acompañado de su inseparable primo, más sobrado de salud pero también más escaso de talento. Poco más de 60 minutos pero con un repertorio correcto, que tuvo su cierre con la archiquemada “La chica de ayer” y su momento más álgido con “Lucha de gigantes” interpretada por el propio Antonio Vega. Habló poco, pero estuvo ingenioso en sus intervenciones. Casi no levantó la mirada del suelo, incluso un pipa tuvo que cambiarle la guitarra eléctrica por una española porque no tenía fuerzas ni para levantarla. Daba igual, Antonio cumplió y la gente así lo reconoció, especialmente los más talluditos que, cual cenicienta cualquiera, se marcharon en cuanto llegó la noche y se perdieron a Second. Mala elección, porque fue un concierto interesante de los murcianos. “On an island”, “Horas de humo” y “Her diary” destacaron en un setlist que tuvo en la versión del mítico “London Calling” de The Clash su broche de oro. Habrá que pasarse por las Fiestas de La Elipa dentro de unos días para volver a verles.
No voy a repetirme sobre Divine Comedy y Ladytron, pues ya lo comenté en el post anterior. Solamente añadir que, en mi opinión, el cierre del concierto de Divine Comedy con “Tonight we fly” fue lo mejor del Sonorama. Lástima que me perdiera un par de temas a la mitad del show para asistir a la rueda de prensa de Alaska, aunque escuchar a Olvido siempre es reconfortante. Esta vez fue más breve de lo habitual, tendría ganas de ver a Ladytron, pero debió hacerlo desde el backstage porque no aprecié su melena naranja entre los miles de personas que agitaron sus cabezas a ritmo de “Sugar”, “Blue Jeans”, “Destroy everything you touch” y, especialmente, “Playgirl”.
Me olvidaba de Atom Rhumba, pero uno es persona y aproveché el show de los bilbaínos para reponer fuerzas y comer algo. Esta vez no me di un chute de colesterol y opté por unos crepes que me sirvió muy gustosamente una argentina que había visto ya la noche anterior. No sería la última vez que nos vimos en el Sonorama, y hasta ahí puedo leer…
Eso sí, lo que escuché de fondo de Atom Rhumba me gustó y ya en la recta final se pusieron a improvisar con los instrumentos y el público aplaudió muy entregado. Ellos, en un alarde simpatía dijeron “si aplaudís esto, es que aplaudís cualquier cosa”. Eso es honestidad.
Respecto a sus compañeros de escenario, Cat People, simplemente geniales. Sonaron mejor que muchas bandas internacionales y, aunque la base rítmica recuerde sospechosamente a The Editors o Interpol, aportan frescura y calidad a la escena estatal. Incluso se atrevieron con el entrañable “I wanna be adored” que interpretaba sutilmente Ian Brown al frente de los Stones Roses allá por los 90, con los recuerdos que eso conlleva…

Hablando de recuerdos, dos de los gurús del pop patrio ya estaban sobre el escenario. Olvido y Nacho, Nacho y Olvido, Fangoria. De abanderados del punk a redescubridores del bacalao, el incombustible dúo se reinventa cual Madonna versión petarda. Eso sí, desde su excelente Naturaleza Muerta todos los temas están cortados por el mismo patrón, parece tratarse de un tríptico, y esas fueron las canciones que engrosaron el repertorio salvo honrosas excepciones como “Descongélate” (fue oírla y recordar ese magnífico videoclip rodado por Alberto Scciama, de visionado obligatorio).
Como sucedió con Dover, mucha controversia: Que sí hacen bacalao, que los samplers suenan a Camela, que si más que música de club parece música de los coches de coche… prejuicios a parte, la gente bailó desinhibida “Ni contigo ni sin ti”, recitó de memoria “No se que más”, “Criticar por criticar” o “Retorciendo palabras” y se sorprendió al ver a Alaska con guitarra en “Fantasmas”. A mi me sorprendió más que incluyesen “Interior de una nave espacial abandonada”, mi canción favorita de su penúltimo disco. Correspondiendo a su nueva estética, ambos vestían de blanco virginal, pero a los 20 minutos volvieron al negro riguroso (será porque dicen que el negro hace más delgado, o porque es un color más nocturno…). El que no dejó de gritar fue Spunky a los coros, tan estupendo como siempre.

Y como broche final del festival, actuación de un grupo sorpresa. Fue otra de las comidillas del día, con un abanico de propuestas a cual más delirante. Mando Diao, Interpol, incluso Oasis, Radiohead y Smashing Pumpkins. A los que dijeron eso si que debieron echarles algo en el vaso. Luego estaban los más razonables, que optaban por Grupo de Expertos Sol y Nieve, Triángulo de Amor Bizarro, Jet Lag, Vanexxa, Unfinished Sympathy… y un servidor que apostó fuerte por Nancys Rubias. Así fue, una copa que me gane. Era sencillo, porque las Nancys lideradas por el maridísimo de Alaska, Mario Vaquerizo, han compartido escenario en todos sus conciertos y un escaparate como Sonorama no iba a ser menos. Además, por cuestión de tiempo, es un grupo que no se tarda nada en montar el backline de sonido porque hacen playback.

Concluido su freak freak show, lluvia de fuegos artificiales, y peregrinación a las carpas o a las tiendas de campaña, dependiendo del cansancio y compañía de cada uno. Yo terminó por hoy, si has llegado hasta aquí es porque te aburres mucho en el curro o porque te arrepientes de no haber ido al Sonorama. En breve, más videos.