viernes, 5 de octubre de 2007

Deluxe - Colillas en el suelo

Este domingo en “Un Planeta de Tentaciones”, entrevista a Xoel López, alter Ego de DELUXE. Tras su participación en el Fetival Popcom de Berlín, Xoel nos hablará de sus aventuras en tierras germanas, de la gira de presentación de su último trabajo “Fin de un viaje infinito” y de otros muchos aspecto sobre su banda, una de las pocas que sabe moverse cómodamente en ese estrecho límite que separa independencia y comercialidad. Recuerda, este domingo a partir de las 23:00 en el 93.5 de tu FM para Madrid capital, en el 91.5 para la zona suroeste y Toledo o desde cualquier parte del mundo vía online en www.radiotentacion.com
Como aperitivo, el videoclip de su primer single “Colillas en el suelo” dirigido por el inefable Borja Crespo.

martes, 2 de octubre de 2007

CADÁVERES EXQUISITOS

El pasado domingo 30 de septiembre se cumplieron 52 años de la muerte de James Dean. Más de medio siglo sin el icono de rebeldía adolescente tantas veces imitado (¿alguien recuerda a Luke Perry?), autor de la máxima rockera por excelencia “vive deprisa, muere joven y dejarás un bonito cadáver”.
Con 24 años, Dean estaba rodando la magistral Gigante (George Stevens). Era el hombre más deseado del planeta, un adicto a las sensaciones extremas y un referente para los “young americans”. Pero bajo tanta ostentación, se escondía un tipo solitario, que intentaba llenar sus vacíos existenciales con todo tipo de caprichos. Entre ellos, un Porsche 550 Spyder bautizado como "el pequeño bastardo" que, a la postre, sería su verdugo.
Hace unos meses entrevisté a Sara Montiel para un programa de televisión y me comentó que conoció a Dean en México mientras ella rodaba Vera Cruz con Burt Lancaster, añadiendo que estuvo a punto de ser su compañera de viaje esa noche. Otra curiosidad: dos días antes de su muerte, las televisiones emitieron un anuncio publicitario protagonizado semanas atrás por James Dean, donde advertía a los jóvenes lo importante que es conducir con prudencia. Paradójico.
Janis, Lennon, Allman, Hendrix, Bolland, Bonham y Moon (como entonaban los Barones en ese "Concierto para ellos") fueron fieles a la doctrina de Dean, otros compañeros de generación no tanto, y pese a llevar años musicalmente muertos, siguen deambulando por los escenarios cual zombie de Romero. Respetable, y rentable, porque los regresos venden.
Esta semana se confirmó la gira de Sex Pistols (sin Vicious), el regreso de Led Zeppelin (sin Bonham) y aún dura la resaca del concierto de The Police (sin ganas). No digo que esté en contra, pues no deja de ser una oportunidad de directo a ídolos de antaño, de comprobar que son reales más allá de tus grabaciones caseras en Beta. Lo malo es que, sino dejan el cadáver en el armario del camerino, su olor a muerto lo impregnará absolutamente todo y contagiará su apatía al público.
Nadie pone en duda su talento, pero un concierto es algo más que un alarde de virtuosismo. No basta con estar bien ejecutado, debe conservar intacta esa rabia de un amateur y saber como transmitirla. De no ser así, se quedará en un simple e insustancial ejercicio de nostalgia, que a lo mejor divertirá a quienes han descubierto a The Police gracias a Kiss FM, pero los melómanos siempre pediremos más.

Los shows multitudinarios es lo que tienen, todo está perfectamente guionizado, no hay el mínimo lugar para la improvisación. Tema coreado por el público para abrir, saludo provinciano chapurreando espanglish, momento mechero (ahora móvil) en la balada, se apagan las luces mientras hacen la ola y regresan a escena con su canción bandera mientras todos se empujan como adolescentes acnéicos en la fiesta de fin de curso.
Sota, caballo y rey. Ya puede ser Police, Queen, U2 o Depeche Mode, que durante las dos semanas siguientes verás muchas camisetas de la gira cuando salgas a tomarte una caña. Una lástima que sus portadores (los mismos que se ponen una foto de Supercoco en el Messenger para hacerse los graciosos, usan nicks como “El Nota” o “Vincent Vega” para parecer sofisticados, escriben letras de Dylan en su blog para impresionar o cuelgan fotos de sus borracheras en el fotolog para ocultar su ínfima vida social ) solo se movilicen para ver a estos artistas y su última adquisición musical sea un recopilatorio de M-80. Normal que los grupos pidan cifras tan disparatadas por las entradas, con semejante rebaño el lleno está asegurado.

martes, 25 de septiembre de 2007

TRACI ES ÚNICA

Ahora que el cartel del remake de “Hairspray” decora todas las paradas de los autobuses, voy a permitirme rendir un humilde tributo a la diva trash Traci Lords. Habitual sueño húmedo en la generación de los 80 reconvertido a la cultura rave y musa de John Waters (impagable en su película Cry Baby junto a Johnny Depp), Traci demuestra en este video que ella me se merece más que la Ciccone el sobrenombre de "la ambición rubia".
No os perdáis el final del video si queréis ver el cameo de John Waters haciendo de las suyas.

ENCUESTA FINALIZADA: SONORAMA WINS!

Según internautas de esta humilde web que han participado en la encuesta, así queda la clasificación:


1. SONORAMA Con el 46% de los votos, la décima edición de este festival arandino ha funcionado pese a las ausencias de Interpol o Mando Diao. Independientemente del cartel, el buen ambiente, la implicación de los organizadores y el precio han resultado determinantes. Puedes leer la crónica en los posts de este foro Día 1 y Día 2 .

EMPATE FIB y SUMMERCASE Ambos festivales, los dos con el elenco más ambicioso de artistas internacionales, han empatado con el 26% de votos cada uno. Muse fueron los mejores del FIB en un fin de fiesta memorable y la épica tampoco faltó con la doble visita de los canadienses Arcade Fire a Madrid y Barcelona. Aquí teneis unos videos de su actuación por cortersía de mi teléfono móvil:Arcade Fire y Kaiser Chiefs es Summercase 2007.

4. METROROCK Complicado lo tenía el festival madrileño ante tanto peso pesado. El cesped no ha sido suficiente para convencer a los internautas, aunque acertaron en la iniciativa de concentrar a todos los artistas en un solo día y traer a Bad Religion como única actuación en España. Los mejor, sin duda, los teenagers Enter Shikari.
Revive el show de Bad Religion y su mítica Punk Rock Song.

En breve, una nueva encuesta.

lunes, 24 de septiembre de 2007

LA JUNGLA CUATRO PUNTOS MENOS

No quiero ser pesado hablando otra vez de secuelas, precuelas y, en definitiva, de innecesarias nuevas entregas de películas míticas de los años 80-90 al servicio de la tecnología del 2000. Como sucedió con Alien, con la tercera entrega todos dábamos por cerrada la saga y nos sorprendimos, aunque visto lo visto se la podrían haber ahorrado. La Jungla de cristal IV (ó 4.0, ahora la pregunta es si habrá 4.5, como con el Photoshop) sigue a rajatabla estos postulados propios del Star System para convertirse en el último blockbuster del verano. La recaudación ha sido más bien discreta, pero hay cuatro puntos decisivos que separan la fundamental primera parte de este mero entretenimiento de usar y tirar. Vamos punto a punto, como hacía Irureta con sus cuentas de la lechera en el Depor:

1. El director: Para bien o para mal, John McTiernan (La junga 1 y 3) domina todos los parámetros del cine de acción estadounidense. En la segunda entrega, Renny Harlin cumple, aunque está muy lejos de sus clásicos a reinvindicar Pesadilla en Elm Street IV o Las aventuras de Ford Farlaine (el detective rockanrollero). En esta 4.0 tras la cámara está Len Wiseman, baluarte de esa generación de realizadores que han crecido con un Mac debajo del brazo (en su anterior película Underworld Evolution, solo faltaba que en la pantalla pusiera de forma intermitente Press Start para confundirla con la intro de un videojuego). Menos digitalizar y más explosiones con extras de los de toda la vida, señor Wiseman.

2. El malo: No me refiero a Fernando Torres, sino a Jeremy Irons, sin duda el mejor enemigo al que se ha enfrentado John McClane. Por mucho que Timothy Oliphant sea el último icono gay, su personaje es plano y previsible.

3. La duración: Ya lo dijo el gran Billy Wilder, en esta vida todo nos parece demasiado largo excepto nuestra propia vida y nuestro propio pene. 130 minutos no es un metraje excesivo, pero en una generación que ha crecido con los videoclips, los anuncios publicitarios y las series B de 90 minutos clavados, como el guión no sea lo suficientemente bueno (que no es el caso) se bosteza.

4. El humor: Como le sucede a la mayoría de nuevos cineastas españoles, pretenden hacer un homenaje y les sale una parodia. Bruce Willis eleva al cubo la chulería del McClane original y hace que pierda encanto, como pasa en Los Simpsons con Homer, que cada capítulo que pasa es un poco más tonto.

Con estos argumentos, considero que los diseñadores gráficos se han equivocado al confeccionar el cartel y deberían haber incluido los elementos fijos en toda película de esta índole: el fuego, el helicóptero y la cara de duro. Ahí van unos ejemplos:


La Jungla de Cristal I y II. Media cara de Bruce Willis perplejo, edificios en llamas y helicópteros explotando, aunque en la secuela se cambia por un avión al desarrollarse en un aeropuerto. La 3 y la 4 ya sacan a Bruce Willis en su totalidad, con cara de duro y sin vehículos que eclipsen su protagonismo.

El "Gobernator" de Californía también es un experto en la matería. Antes de firmar sentencias de muerte en la vida real ya lo hacía en la ficción, donde no podían faltar ni el fuego, ni los helicópteros, ni esa cara de estar diciendo "los yogures con bifidus funcionan".


Por último, en su enésimo alarde de originalidad, el "amiguete" Santiago Segura presentó el cartel de su Torrente 3 como mandan los canones: Coches explotando, fuego y un helicópero que pasa por allí, aportando como novedad la inclusión de Lucia Lapiedra, ex actriz porno adicta (entre otras cosas) a los montajes televisivos. El resultado de crítica y público, comparable al logrado por Schwarzenegger.

Toma nota Garci, si quieres que a tu próxima película acuda público que no tenga que ir con la sonda y el tensiómetro de "Saber vivir" a las salas, prueba a poner a Alfredo Landa o Carlos Hipólito con cara de desconcertados, rodeados de llamaradas de fuego y un helicoptero como el de Esperanza Aguirre y Rajoy surcando los cielos. Igual funciona.

martes, 18 de septiembre de 2007

ROCKSTAR SYSTEM

Con motivo del lanzamiento en DVD de "Last days" (biopic de Kurt Cobain) y el inminente estreno de "I'm not there" (basada en la vida de Bob Dylan), la revista Primera Línea me ha encargado un artículo sobre la sociedad que conforman Cine y Rock. Aquí va un adelanto, el resto, próximamente en los quioscos.




HOLLYWOOD ROCKS!
El cine y el rock estaban condenados a entenderse. Primero fue Elvis con sus movimientos pélvicos, coreografías carcelarias y collares hawaianos de flores. Después unos autoparódicos Beattles, sentando las bases de la estética pop a las órdenes de Richard Lester. Pero la verdadera revolución llegó cuando Milos Forman retrató a Mozart como un díscolo punk rocker con mas excentricidades que Michael Jackson. Oliver Stone repetiría la misma fórmula para redescubrir a los Doors en la década de los noventa, provocando una injustificada invasión de recopilatorios que aún continúa. Vidas contadas en dos horas. Los biopics funcionan. Así lo demuestra el reciente éxito de Ray Charles en Ray, Johnny Cash en Walk the line (ambas con Oscar incluido) y, en menor medida, Kurt Cobain en Last Days.
La revisión de las dudas existenciales del líder de Nirvana, a cargo del irregular Gus Van Sant, dio el pistoletazo de salida a una colección de biopics impensables. Desde el incombustible Iggy Pop a la sugerente Debbie Harry, pasando por los gamberros Mötley Crue (con Tommy Lee a la cabeza) o los tediosos Milli Vanilli (seguro que en tus peores pesadillas están presentes sus trenzas y camisas violetas con hombreras). Preparate, porque las salas de cine van a llenarse de groupies pidiendo los bises.

Una de las propuestas más interesantes a priori es The Passengers, biopic basado en los primeros años de Iggy Pop al frente de los Stooges. Un retrato de la generación de los setenta en Detroit donde, a buen seguro, no escatimarán en drogas, maquillaje, ambigüedad sexual y rock, mucho rock. Se rumorea que en la fase inicial del proyecto, la iguana sexagenaria se quejó al saber que el hobbit Elijah Wood le daría vida en el celuloide, aunque no sabemos si se dio media vuelta bajándose los tejanos hasta los tobillos, como habitúa a hacer Iggy en señal de protesta. Curiosamente, otro de los rostros más populares de la saga de “El señor de los anillos”, Cate Blanchett, hará lo propio con el último ganador del premio Príncipe de Asturias, Bob Dylan, en I’m not there.

El autor de “Knockin’ at Heaven’s Doors” ya plantó a Joan Baez en los sesenta y, cosas del destino, ahora será encarnado por una mujer. El español Agustín Díaz Yanes ya intentó la misma jugada en su adaptación de “Alatriste”, aunque con peor suerte. Ver a Blanca Portillo en la piel del inquisidor Bocanegra infundía de todo menos miedo, pues era inevitable pensar que en cualquier momento aparecería Sole para soltarle una colleja. Son los riesgos del encasillamiento, y sino que pregunten a Corie Feldman, Audrey Tautou o cualquier miembro del reparto de Verano Azul.
Tal vez por este motivo, Kirsten Dunst quiere ser recordada para lo posteridad como algo más que la novia de Spiderman y se ha decidido a inmortalizar en la gran pantalla a Debbie Harry: ex conejita Playboy, musa de John Waters y líder del grupo Blondie. Todo un icono viviente del rock, al igual que Janis Joplin. Gospel according to Janis será el segundo biopic basado en la musa de Woodstock después de “The Rose”(1979). En aquella ocasión Bette Midler encarnó de forma convincente a la fallecida Rosa Negra y, en esta nueva revisión del mito, se pensó en la omnipresente Scarlett Johansson o Lindsay Lohan, esa gran diva de la banalidad. Si la juventud de Janis estuvo marcada por las drogas, el alcohol y otros excesos, la vida personal de Lohan no tiene nada que envidiar y la ex chica Disney está haciendo méritos para protagonizar su propio biopic junto a su compañera de juergas, Britney Spears. Si Walt levantase la cabeza y contemplara a semejantes trasnochadas se quedaría tal y como está: helado.
OTROS TÍTULOS

- CONTROL (Anton Corbjin). El afamado realizador de los videclips “Personal Jesus” (Depeche Mode) o “Heart-Shaped box” (Nirvana) debuta como cineasta en este biopic con nombre de preservativo basado en el malogrado Ian Curtis, con quien trabajó personalmente como fotógrafo. Sam Riley emula al líder de Joy Division, víctima de ataques epilépticos y convertido en un icono al ahorcarse con 23 años mientras escuchaba la canción “The idiot” de Iggy Pop.

-DEEP IN DREAM. Josh Harnett interpretá a Chet Barker. Trompetista cool, adicto a la heroína y fallecido en la más absoluta de las miserias a finales de los 80.

- THE DIRT. Biografía de los hard rockeros Mötley Crue contada por sus propios protagonistas Mick Mars y Tommy. Dirigida por Larry Charles, ingenioso guionista de la serie Seinfeld, el veterano actor Christopher Walken se vestirá de su compañero generacional Ozzy Osbourne y Val Kilmer hará lo propio con David Lee Roth.

lunes, 10 de septiembre de 2007

EL SÍNDROME DE DINO-GENES

Si hay algo que me gusta del mes del septiembre son los anuncios televisivos, con esos coleccionables bizarros que inundan de color los quioscos de nuestro barrio. Hemos visto desaparecer a los videojuegos del Spectrum, la revista Micromania, los cassettes con chistes de Arévalo o a las ingeniosas portadas de El Víbora, pero los coleccionables permanecen ahí, inalterables al paso del tiempo, con sus descomunales cartones, fascículos y accesorios.
Abanicos del mundo, cuentos de calleja, muñecas de porcelana, coches de bomberos a escala... todos ellos con una suculenta oferta de lanzamiento. Un gancho para los que sufren el síndrome de Diógenes, que consiste en acumular basura de forma desmesurada (como hace la directiva del Atlético de Madrid cada pretemporada).
Confieso que de pequeño yo también piqué con una de estas colecciones interminables. Se trataba de una sobre dinosaurios y en cada número incluían la pieza de un esqueleto de Tyranosaurus Rex que brillaba en la oscuridad (como triunfaban los fluorescentes en al generación de los 80). Mis padres dicen que antes de aprender a hablar ya sabía dibujar dinosaurios, siempre sentí una gran fascinación por estas criaturas, una fiebre que se vería aumentada con el estreno de Jurassic Park.

El éxito de la película de Steven Spielberg motivó el lanzamiento de este coleccionable y demás sucedáneos prehistóricos, incluso unas galletas con forma de triceratops y estegosaurios. Curiosamente, esta semana descubrí una versión mejorada y aumentada de esta colección, que se completa con un dinosaurio del tamaño de un niño de doce años. Como en aquella ocasión, pensé que este resurgir mediático de los grandes saurios que un día dominaron la tierra vendría precedido por algo, tal vez una nueva película o una serie de éxito en Estados Unidos, así que entré en imdb y descubrí una noticia más aterradora que el sonido de las pisadas de un T-Rex: ¡están preparando una secuela de Jurassic Park para 2008!.
Más info en http://www.imdb.com/title/tt0369610

El argumento no lo firmaría ni el Uwe Boll menos inspirado. Sin justificación alguna, los dinosaurios han renacido y el gobierno los está criando clandestinamente para convertirlos en perfectas máquinas de matar, con armaduras y munición incluidas. Armas de destrucción masiva con patas para defender los intereses del Imperio. El responsable de este disparatado guión es John Sayles, viejo conocido de la Factoría Corman (especialista en “animaladas”) que sigue viviendo de la gloria alcanzada con “Piranha” o “Alligator”. El reparto original (Sam Neill, Jeff Goldblum y Laura Dern) se ha ido sucediendo a lo largo de la saga, en función de sus necesidades económicas del momento. Goldblum se dejó ver en “El Mundo Perdido”, Sam Neill aceptó aparecer en la ridícula tercera entrega y, ahora, una desaprovechada y olvidada Laura Dern (que no levanta cabeza desde “Corazón Salvaje”) podría hacer lo propio en la cuarta parte a cambio de un puñado de dólares.
Esperemos que solo se quede en un rumor y no contribuya a hundir un poco más esta, ya de por sí, devaluada saga. Pero después de ver resurgir a Rocky, Indiana Jones o (próximamente) Rambo, todo es posible. De hecho, podrían juntar a todas estas viejas glorias y hacer una nueva película. Se me ocurre un título: Geriatric Park (Parque Geriátrico).